Mientras algunos son poema otros son poesía

Empezando las primeras páginas del 2017… Seguiremos peleando entre letras y puntos

suspensivos… Esperando que con menos interrogantes y más afirmaciones… Sí, ya sabemos que

todo es efímero, que no existe el incondicional y que todo se envuelve en un halo tan provisional…

Si pudiéramos abandonar esos imperativos del año anterior, esas frases de posesión compuestas y

complejas… Y cambiarlas por frases sencillas, sin ambigüedades ni trabalenguas imposibles…

No nos referimos exclusivamente a idílicos poemas de amor en forma de égloga o narrativa en

prosa.

Lo que anhelamos, en cierto modo, es poder redactar y pronunciar composiciones de palabras de

construcción clara, ordenada y sutilmente taxativas.

La inclinación de la cursiva es sensual y se entrelaza con cierta gracia, pero este año apostamos por

lo subrayado, y si es necesario lo diremos en negrita acentuando todas sus vocales.

No queremos expresiones de alto nivel literario si son exentas de alma, odiamos los enunciados

vacíos leídos con contención.

Deseamos oraciones de trazo consciente, destacados énfasis dibujados en cada grafema… Y poesía,

sí, cántanos odas, sedúcenos con los tres versos de tus adorados haikus… Escribe estrofas blancas

sin rima, sé fiel si te apetece a la métrica, o enamórate de romances libres… O mejor aún, perfila tu

mejor caligrama, sí, el que siempre has soñado, el que te inspira, te excita, te emociona… Ése.

El soneto que quieras pero, siempre que puedas, recítalo con pasión…

Mientras algunos son poema otros son poesía.